sábado, 16 de octubre de 2010

El mar... mi mar...


Hacía días que no veía el mar de cerca. Solo desde mi ventana, ese semicírculo mojado al que tanto amo. Hoy me he armado de valor y, poco a poco, muy poquito a poco porque aún me duelen las heridas, me he acercado a mi mar. Al ver que estaba tan calmado, nada que ver con el mar bravío de días atrás, me he atrevido a acercarme hasta acariciarlo con los pies. Él ha respondido a mis caricias besándolos una y otra vez con calma, con esa calma que alimenta el alma. Sin embargo, de pronto le ha cogido un arrebato y su lengua se ha colado por debajo de mi falda hasta lamerme los orígenes con pasión. He sentido un dulce cosquilleo por todo el cuerpo, como cuando a los treces años me besaron en la boca por primera vez, pero no he podido corresponder a sus muestras de cariño porque he tenido que volver (iba a decir rauda y veloz pero no es cierto), a casa a lavarme, volver a desinfectarme la herida y cambiarme de ropa. Ahora estoy bien, donde de momento debo estar, limpia, tranquila y mirando a mi amor desde lejos hasta que me recupere y pueda volver a tirarme en sus brazos.
.
.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cosmos


Ah, con qué cariño recuerdo el programa Cosmos. Llegaba a casa del trabajo, me quitaba los zapatos, me preparaba un café y me sentaba frente a la tele con la felicidad de una niña chica frente a su cuento favorito. Aquél hombre Carl Sagan, me hacía sentir muy feliz porque tenía una gran capacidad de comunicar y todo lo explicaba con una gran pasión. De repente, aquello que hasta entonces se había considerado solo al alcance de unos pocos, se nos servía en una bandeja cercana para que lo saboreáramos con toda libertad. A veces me hacía sentir hasta un cierto miedo o angustia vital cuando nos hacía ver cuan insignificantes somos en mitad de la inmensidad del cosmos. Sin embargo, acto seguido y acompañando sus palabras siempre con una magnífica sonrisa, nos decía que somos muy importantes, que formamos parte de ese "polvo de estrellas" de que está hecho el universo. Yo no podía apartar la mirada de la pantalla del televisor. Qué lástima que entonces las televisiones no tuvieran ni muchísimo menos la calidad de imagen y el tamaño de pantalla que ahora tienen. Claro que puedo comprar los vídeos y saborearlos en la tele de ahora, y talvez lo haga porque valdría mucho la pena volver a ver aquellas maravillas. Pero ya no será igual porque entonces estaba el factor sorpresa que lo hacía todo mucho más maravilloso. Ahora ya nos han enviado tantos y tan variados mensajes que hemos perdido gran parte de la inocencia. Nos quedan los recuerdos. Nos quedan los recuerdos y las impresiones que nos hizo vivir Carl Sagan y que nos marcaron para siempre.

Gracias Carl, allá donde estés, seas polvo de estrella, brisa marina o cualquier otra materia en la que te hayas podido convertir, quiero que sepas que formas parte de algunos de los momentos que más he disfrutado en mi vida.
.
.

viernes, 24 de septiembre de 2010

lunes, 30 de agosto de 2010

domingo, 22 de agosto de 2010

El mar sempre és el mar

febrer del 2010, llargues i melancòliques passejades

agost del 2010, agradable soroll de rialles i alegria

el meu raconet m'espera mentre gaudeixo d'un llarg bany al mar
.
.

sábado, 14 de agosto de 2010


Barack Obama:

I’ll fight with everything I’ve got to stop those who would gamble your Social Security on Wall Street. You should have the peace of mind of knowing that after meeting your responsibilities and paying into the system all your lives, you’ll get the benefits you deserve.

Datos personales

Mi foto
Soy buena gente. Admiro por encima de todo a las personas capaces de ayudar a los demás y después la inteligencia. Detesto a quienes creen estar por encima de otros o de vuelta de todo. Mantengo viva a la niña que fui porque no hay mayor tristeza que olvidarnos de nosotros mismos. Somos lo que somos, producto de lo que fuimos. Nada más, que no es poco.